Cajititlán y sus Santos Reyes perdidos y encontrados

18/04/18

Estoy seguro que muchos de ustedes han asistido en alguna ocasión al festejo de los Santos Reyes en Cajititlán pero ¿sabían que en esta población hay dos fiestas en honor a sus patronos? Cada año durante el mes de septiembre los habitantes de la zona junto a los visitantes, conmemoran la historia que a continuación les voy a relatar:

Por allá del año de 1905, como cada año al terminar la celebración del 6 de enero (en aquel entonces), los Santos Reyes fueron devueltos a su altar después de haber paseado por la Laguna. Al día siguiente cuando los habitantes visitaron la parroquia se dieron cuenta de que ya no estaban por lo que el padre Tiburcio Lozano, párroco en ese momento, se dirigió a todos los fieles del pueblo y les dijo: “las velas quedaron encendidas durante toda la noche y seguramente causaron un incendio que dañó las imágenes”.

Siguiendo con su historia también les dijo que por ese motivo las había enviado muy temprano a reparar a Guadalajara. Los pobladores algo inconformes con esta versión, esperaron algunos meses a que regresaran las figuras. Sin embargo las festividades de enero se aproximaban y decidieron preguntarle al padre Lozano por las imágenes de sus Santos Patronos.

Entonces el padre Lozano les informó que las figuras estaban por llegar e invitó a toda la población a recibirlas en el crucero de Cajititlán con la antigua carretera a Chapala. El día llegó y muchos feligreses asistieron al lugar indicado para recibir a sus patronos y desde ahí cargaron en hombros las cajas que contenían a las esculturas reparadas.

Una vez que llegaron al  templo, ansiosos por ver cómo habían quedado las figuras, destaparon las cajas y vieron que las imágenes eran nuevas y no sus tan queridos Reyes. Toda la población se decepcionó, hubo reclamos, lamentaciones y un desconcierto general. Fue tal el desánimo, que cuentan que las festividades corrieron el riesgo de desaparecer.

Así pasaron 27 años hasta que un 27 de septiembre de 1959 para ser precisos, mientras realizaban una excavación en la sacristía de la iglesia, el señor Cleofás Herrera descubrió a los Santos Reyes enterrados.

Primero encontraron a Baltazar,  luego a Melchor y Gaspar, algo dañados por la humedad y el paso de los años. Luego del hallazgo el padre Rosario Gutiérrez mandó inmediatamente a repicar las campanas para comunicarles a todos los pobladores la gran noticia.

Cada uno de los habitantes se llenaron de alegría y entre sus rezos por el milagro, hicieron la promesa de celebrar no sólo el 6 de enero a sus patronos sino también en septiembre, el mes del hallazgo.

¿A poco esta historia no es magnífica? Ahora todos ustedes tienen un motivo más para visitar la población de Cajititlán y la próxima vez que les pregunten qué se celebra en septiembre podrán responder con seguridad.