La Cofradía, una tradición que nos llena de orgullo

La Cofradía
07/08/18

Hace algunos meses en Tlajomulco se realizaron los festejos de La Cofradía en la Cabecera Municipal y yo tuve el honor de que los cofrades me invitaran a ser parte de esta bonita tradición. Muchos han escuchado sobre esta celebración pero no todos saben de qué se trata exactamente, por eso, les voy a contar un poco de lo que se trata.

Las Cofradías datan de la época del Virreinato y se fundaron para cuidar y administrar el Hospital de Indios también conocido en Tlajomulco como el templo de La Cofradía. Este se compone de un conjunto de cocinas, habitaciones y una capilla edificada en honor de la virgen de la Purísima Concepción, donde hace ya muchos años se daba albergue a los más necesitados, a los peregrinos y a los enfermos.  

 

 

La Cofradía está compuesta por seis parejas que en orden de mayor a menor son conocidos como: Tatita, Mayores, Topile, Mantopile, Sipil y Chiquito; estas parejas se van turnando cada semana para cuidar de la iglesia. Ellos también son los encargados de realizar “las veladas”, las cuales comienzan el primer viernes de Pascua y se anuncian con cohetes avisando dónde serán.

 

 

Se dividen en dos: una en la casa del cofrade saliente y la otra en la casa de quien toma posesión. En la noche, después de realizar una misa, los encargados regalan pozole, atole de cascarilla, de cacao y pan. Si sobra algo de comida, se guarda para repartirla el día siguiente entre la población.

Al llegar las fiestas patronales de Tlajomulco el 8 de diciembre, las seis parejas de la Cofradía celebran en la iglesia del Hospitalito, el término de sus labores. Cada una elige una cocina para ornamentar esmerandose en su arreglo. Además, por la tarde, se preparan varios carros alegóricos que recorren las calles de Tlajomulco llevando en ellos las imágenes peregrinas resguardadas por los gremios.

 

 

En el atrio se colocan arcos que representan el agradecimiento y bienvenida a la gente del pueblo y a los nuevos cofrades; los adornos son juguetes de los niños de las familias elegidas que al finalizar los festejos, se regalan a los niños de escasos recursos. Al regresar a la iglesia del Hospitalito se oficia una misa solemne y después, se queman castillos de pólvora. Al término de las celebraciones se entrega a la nueva Cofradía, la responsabilidad de la iglesia.

Como pueden notar, además de ser una celebración llena de fe, en ella también se presentan algunos sabores tradicionales de Tlajomulco. Los invito a que estén al pendiente de las tradiciones de nuestro municipio y si tienen oportunidad, vayan a vivirlas.